jueves, noviembre 01, 2007

EL ANILLO DEL CAPITáN BETO


Ahí va el Capitán Beto por el espacio,
con su nave de fibra hecha en Haedo.
Ayer ni motoquero,
hoy amo entre los amos del aire.

Ya lleva quince años en su periplo;
su equipo es tan precario como su destino.
Sin embargo un anillo extraño
ahuyenta sus peligros en el cosmos.

Ahí va el Capitán Beto por el espacio,
la foto de Martino sobre el comando
y un banderín de su playita
y la triste estampita de un santo.

¿Dónde está el lugar al que todos llaman cielo?
Si nadie viene hasta aquí
a cebarme unos amargos como en mi viejo umbral
¿Por qué habré venido hasta aquí, si no puedo más de soledad?
Ya no puedo más de soledad.

Su anillo lo inmuniza contra el peligro,
pero no lo proteje de la tristeza.
Surcando la galaxia del Hombre,
ahí va el Capitán Beto, el errante.

¿Dónde habrá una ciudad en la que alguien silbe un bolero?
¿Dónde están, dónde están
los camiones de basura, mi vieja y el café?
Si esto sigue así como así, ni una triste sombra quedará,
ni una triste sombra quedará.

Ahí va el Capitán Beto por el espacio,
regando los malvones de su cabina.
Sín brújula y sin radio,
jamás podrá volver a la Tierra.

Tardaron
muchos años hasta encontrarlo.
El anillo de beto llevaba inscripto un signo del alma


dE rEpENtE haCe biEn paRaRsE eN La piEdrA dEL deSTiNo


Cuando me paré en la piedra del destino me dí cuenta que enfrento la vida de una manera distinta a la de antes. Eso está bien, debemos evolucionar, pero a qué precio, no lo sé, es difícil entender que no dominamos las situaciones y que más temprano que tarde lo inesperado ocurre y lo que tú creías tan seguro se espantó en un segundo, tal cual como si fuera un suspiro, y miras hacia trás y con nostalgia recuerdas lo feliz que eras, sin embargo nunca te diste cuenta ni aprovechaste esa felicidad. Hoy miro la vida de otra manera, sé que soy algo y que no tengo nada, y siempre creí que era nada que tenía algo. Definitivamente prefiero ser algo y tener nada porque hoy me siento feliz.